RESACÓN DE MATANZA:
A PRINGUE PASADA
A pringue pasada las cosas retoman su
grasienta forma anterior en el Ayuntamiento de Gaucín. Claro que tras la
matanza y la comilona toca adaptarse a las nuevas medidas económicas que nos
propone el pituferio nacional. Y ahora los locales intentan vendernos que el
Gobierno va a pagar a los proveedores y las deudas del Ayuntamiento.
Al menos eso es lo que quieren que
creamos, que el PP va a sanear las cuentas. Nada más lejos de la realidad.
El
pasado 25 de febrero, en el BOE aparecierón publicadas las disposiciones
generales del “Real Decreto-ley 4/2012, de 24 de febrero, por el que se
determinan obligaciones de información y procedimientos necesarios para
establecer un mecanismo de financiación para el pago a los proveedores de las
entidades locales”. Dicho Real Decreto
estipulaba como se debe hacer todo esto, que dará lugar a un ajuste tremendo de
nuestro Ayuntamiento, un endeudamiento a muy largo plazo, recortes de
inversiones públicas y de servicios, y una subida de impuestos municipales.
Antes del 15 de marzo el minoritario gobierno local
deberá presentar ante el Ministerio de Hacienda una relación de las deudas a
proveedores y un minucioso plan de viabilidad en el que se especifique como se
va a hacer frente al crédito que se conceda para pagar las deudas.
El BOE lo deja bien claro: “Este
mecanismo de financiación lleva aparejada una operación de endeudamiento a
largo plazo y la obligación por parte de las entidades locales de aprobar un
plan de ajuste, que debe responder a unos criterios básicos al objeto de
garantizar la sostenibilidad financiera de la operación. Este plan de ajuste
deberá ser valorado favorablemente por el Ministerio de Hacienda y
Administraciones Públicas para que quede autorizada la concertación de la
operación de endeudamiento”.
O sea, que de ayudas por parte del Gobierno nada de nada.
Como
el plazo vence el 15 de marzo, imagino que el alcalde nos convocará a los
grupos de la oposición inmediatamente para mostrarnos el borrador del plan de viabilidad
exigido, que obviamente contendrá los presupuestos municipales para este 2012.
Junto a dicho informe el Ayuntamiento deberá incluir las certificaciones de
todas las facturas a pagar, ya que no vale presentar el cuadernillo de trampas
que el alcalde difundió por bares y domicilios, y que entre otras cosas vulnera
la ley de protección de datos.
No
pretenderá el minoritario equipo de gobierno hacer unos presupuestos
municipales para 2012 y un plan de viabilidad sin contar con el resto de los
grupos. Puede que se le pase por la cabeza al alcalde llevarlos a Pleno por las
bravas, y que sean aprobados. Me veo venir que se pondrá a la tremenda diciendo
que si no los aprobamos no habrá “ayudas” del Gobierno para pagar las deudas
a proveedores. El gobierno no da ayudas. Serán los bancos los que, con
intereses obviamente, prestarán el dinero que nos endeudará aún más que estamos
ahora, y por un plazo muy largo de años.
Respecto
a esto último el Real decreto de 25 de febrero se refiere al plan de ajuste
que hay que hacer: “Una vez remitida la
relación certificada prevista en el artículo 3, el interventor, en caso de no
haberse efectuado el pago de las obligaciones reconocidas, elevará al pleno de
la corporación local un plan de ajuste, en los términos previstos en este
artículo, para su aprobación antes del 31 de marzo de 2012”.
Y
así están las cosas. Esperando que se nos informe sobre ese plan de viabilidad,
sobre esos recortes, sobre la subida del IBI que exige el ministro Montoro a
los ayuntamientos (BOE 31/12/2011), las demás subidas del resto de impuestos
municipales, la pérdida de más del 40% de los ingresos vía concertación de la
Diputación Provincial, las nulas inversiones públicas en el municipio… Y
atención a funcionarios y trabajadores municipales, que la nueva reforma
laboral os puede causar estragos, de hecho ya están en marcha las primeras
reconversiones laborales y dentro de dos trimestres, con la falta de ingresos
de la empresa, empezarán los recortes de salarios y puede que el temido ERE.
A
pringue pasada siguen haciendo las cosas con el método Juan Palomo, sin
información ni transparencia, y sobre todo faltando a la verdad de sus promesas
electorales.
Paralelamente
al balance de trampas habrá que hacer lo mismo con lo que le deben al
Ayuntamiento. Y sopesar si merece la pena a lo que nos exponemos. Y al BOE me
remito: “El plan de ajuste aprobado se
extenderá durante el período de amortización previsto para la operación de
endeudamiento establecida en el artículo 10, debiendo los presupuestos
generales anuales que se aprueben durante el mismo, ser consistentes con el
mencionado plan de ajuste”.
Antes
de firmar nada hay que estudiar esta hipoteca concienzudamente. Esto es lo
mismo que los activos tóxicos de los bancos. Al final ganarán ellos, solo
ellos.













































































































